· “Si no hay un mensaje claro y mano dura de la presidenta, que mañana no se arrepienta de lo que pueda pasar en otras ciudades del país”, dijo.
Para el alcalde Mario Reyna quien debió venir a Trujillo después de los cuatro asesinatos y secuestro del domingo último, debió ser el ministro del Interior, el presidente del Consejo de Ministro o la presidenta de la República. “Sin desmerecer al ministro de Defensa, Rafael Belaúnde, pero su visita es una gran contradicción”, enfatizó.
Cuando se pide que el Ejército y la Marina apoyen la lucha contra la inseguridad, se nos dice que no tienen facultades y que el Congreso debe darles facultades, pero para atender este hecho trágico no envían a un ministro que no está ligado a estas labores.

El ministro del Interior es quien tiene las facultades para interactuar con la PNP. Lo demás es solo discurso político para la foto, un engaña muchachos que por años le están haciendo a Trujillo, dijo, precisando que el domingo, tras conocerse los hechos, se reunió de emergencia el Comité Provincial de Seguridad Ciudadana (Coprosec)
Lo ocurrido nos muestra a una organización criminal que ha invertido en este accionar y le ha declarado la guerra al Estado Peruano. Si no hay un mensaje claro y mano dura de la presidenta, que mañana no se arrepienta de lo que pueda pasar en Lima o en otras ciudades del país.
El Estado tiene que responder con contundencia, con toda la fuerza y legitimidad para defender a sus ciudadanos. No puede ser que los vecinos vivan atemorizados ante una serie de hechos que no han podido ser detenidos.
Reyna adelantó estar a favor de que se hagan una serie de reformas legales e incluso constitucionales para acabar con esta situación de inseguridad que avanza en el país.
Las municipalidades sólo pueden intervenir de manera preventiva en la seguridad ciudadana. Se necesita labores de seguimiento, de inteligencia y tener carpetas fiscales sólidas, con medios probatorios qué permitan poner presos a los líderes de las organizaciones criminales para que esto empiece a terminar.
¿Qué pasó con la PNP, el plan cuadrante, los drones y toda la tecnología con la que se ha implementado a la policía?, preguntó. Se les ha dotado de camionetas, equipamiento y deben llegar hasta las últimas consecuencias. Sin embargo, ahora lo más importante es priorizar la atención de la persona secuestrada, agregó.
Acabamos de reunirnos con el ministro de Defensa, el comandante general de la PNP, el general Revoredo y autoridades regionales. Hemos recibido información reservada. Hay avances, pero hay que tocar con pinzas esto porque hay una persona secuestrada de la que se debe priorizar su integridad.
En estos momentos todos los esfuerzos están dirigidos al esclarecimiento de los hechos y tratar de que la persona secuestrada (Jenss Lara Tantaquilla) regrese a su familia, sana y salva. Luego, vamos a revisar todo lo que está fallando, El escaneo y el ingreso de celulares, drogas, armas y otros al penal.
El alcalde Mario Reyna exigió a la presidenta Keiko Fujimori atender la brecha de tres mil policías que le faltan a Trujillo.
El Estado, a través del INPE, debe contratar bloqueadores de celulares para las cárceles, pero contrataron el servicio de teléfonos azulitos y como plus o yapa les dieron el escaneo de personas. La fuente de ingresos de las operadoras son las llamadas telefónicas. Si tuviéramos un presidente decidido hace rato que hubieran capturado a quien hizo ese tipo de contratos, pero nada de eso ha sucedido, indicó.