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El 75% de las empresas globales tienen dificultades para cubrir posiciones claves

  • Jimmy Túllume Salazar, Gerente General de ICACIT, señala que el modelo educativo peruano debe tener en cuenta de una educación basada en competencias para evitar la obsolescencia profesional.
  • Las microcredenciales y la educación continua se consolidan como la respuesta ante un mercado que exige actualización cada 18 meses.

Según un informe elaborado por la empresa de recursos humanos ManPower el 75% de empresas a nivel mundial tiene dificultades para cubrir posiciones claves debido a la escasez de talento. Para ICACIT, la clave para combatir esta realidad radica en fortalecer las competencias de los estudiantes en las universidades o institutos de educación superior.

“Estamos pasando de la era de los títulos para toda la vida a la era de las ‘competencias para el momento”, afirma Jimmy Túllume Salazar, Gerente General de ICACIT, Agencia Acreditadora líder en la región, especializada en programas de pregrado y posgrado en el área STEM y Arquitectura. “Hoy, un profesional necesita demostrar habilidades específicas en tiempo récord. Las microcredenciales no reemplazan al grado académico, pero son los ladrillos que permiten construir una carrera resiliente y actualizada”, agregó.

Esta problemática se vuelve aún más relevante en un contexto donde las habilidades profesionales tienen una rápida caducidad. De acuerdo con la UNESCO, la transformación digital, la automatización y la inteligencia artificial están acelerando los cambios en el mercado laboral, obligando a los trabajadores a actualizar sus competencias de manera constante para mantenerse vigentes y empleables.

En este escenario, las microcredenciales son certificaciones cortas, focalizadas y verificables que demuestran que una persona ha dominado una competencia específica. Si bien la demanda por estas certificaciones ha crecido, en el Perú, la integración de estas con el sistema universitario tradicional aún tiene margen de mejora buscando cumplir con las expectativas que las empresas requieren.

Para ICACIT, la calidad educativa en 2026 debe medirse bajo tres nuevos ejes de competencia:

  1. El aprendizaje a lo largo de toda la vida: La capacidad de las personas para adquirir, actualizar y transformar sus conocimientos, habilidades y competencias de manera continua, a lo largo de todas las etapas de su vida y en diversos contextos.
  2. Validación de competencias blandas: La certificación de habilidades como el pensamiento crítico y la resolución de problemas complejos, que son las más difíciles de automatizar.
  3. Capacidad educativa: Que las universidades puedan preparar a sus estudiantes en capacidades que el mercado requiere. Para ello, las certificaciones que las casas de estudio puedan adquirir son más que importantes.

Un informe de Dell Technologies y el Institute for the Future proyecta que el 85% de los empleos que existirán en 2030 aún no se han inventado, impulsado por la rápida digitalización y la inteligencia artificial “Si no certificamos por competencias, estamos lanzando al mercado profesionales con fecha de vencimiento. Las universidades peruanas deben pensar en brindar una educación continua y aprendizaje a lo largo de la vida, concluye Túllume.

Trujillo fue sede de Encuentro Regional de

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