· Y Sedalib solicita autorización sanitaria para verter en el mar de Huanchaco las aguas residuales de la PTAR, a partir del 31 de mayo, de manera temporal.
Como de lamentable y grave daño ecológico, por la contaminación ambiental, y el daño a los totorales de Huanchaco, biodiversidad, vía costanera, propiedad privada y salud pública, calificó el consejero regional por Trujillo, Ever Cadenillas Coronel, el desborde de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) El Tablazo, a cargo de Sedalib.
El ominoso hecho se produjo como resultado de la mayor captación de aguas residuales por las lluvias del pasado sábado 29 de marzo en la PTAR de El Tablazo, provenientes de La Esperanza, Florencia de Mora, Alto Trujillo y El Milagro (Huanchaco).
“Esto constituye un delito medio ambiental que se tendrá que investigar por los organismos correspondientes y sancionar a los responsables ya que a la fecha aún se observa que el desborde continúa y las aguas servidas siguen fluyendo sin control”, dijo.
Son aguas negras que llegan para ser tratadas, pero debido al desborde están emanando un fuerte olor que perjudica a los vecinos de la zona. A la fecha, Sedalib no ha logrado superar este problema, que se constituye en un delito medioambiental que seguramente la OEFA tendrá que investigar y pronunciarse.
Sedalib no ha podido manejar adecuadamente la capacidad de almacenamiento en la PTAR y en consecuencia las aguas negras rebalsaron los depósitos de manera incontrolable y siguen discurriendo por la vía costanera y los humedales y totorales. Eso es lo que he observado personalmente el último miércoles, manifestó.
Lo peor es que Sedalib anuncia que ante la incapacidad de administrar la PTAR, debido a que a partir del 31 de mayo cesarán las operaciones de la PTAR Valdivia, las aguas residuales que recibía serán derivadas a El Tablazo, lo que la haría imposible de operar y habría nuevos rebalses, por lo que solicitan autorización sanitaria de vertimientos de manera temporal en el mar de las aguas residuales de la PTAR El Tablazo.
Sedalib pretende llevar estas aguas residuales al mar de Huanchaco mediante una tubería de impulsión de 600 mms de diámetro, con una longitud de 4 km., con un emisor submarino de 900 metros de longitud, siendo el costo de la inversión de S/ 7 millones,
La PTAR El Tablazo está operando al límite de su capacidad. Fue inaugurada el año 2012 para un caudal de 80.0 l/s y actualmente recibe 140.0 l/s debido al crecimiento poblacional, haciendo inviable su operación y provocando rebalses que afectarán nuevamente los totorales, el ecosistema, la vía costanera y propiedad privada.
Algunos de los más perjudicados con todo esto son los pescadores artesanales de Huanchaco, quienes dependen de la totora para la construcción de los tradicionales caballitos de totora en lo que salen a pescar diariamente. La contaminación de los totorales no solo impacta la economía de cerca de 100 pescadores, sino que también afecta el turismo y el patrimonio cultural de Huanchaco.
Hasta el momento, solo se ha observado la llegada de maquinaria al lugar, pero sin una estrategia clara de contención para evitar futuros desbordes. Además, la calidad del aire está siendo alterada por la emanación de gases debido a los procesos de descomposición de la materia orgánica que, al evaporarse, en interacción con la atmósfera, produce fotodegradación.


