
- Más de 86 mil liberteños lograron salir de la pobreza durante el 2025, en un contexto de dinamismo en el agro y la manufactura.
Según un análisis de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES), basado en cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), nuestra región mostró una reducción significativa de la pobreza monetaria al cierre de 2025. La proporción de liberteños viviendo debajo de la línea de pobreza pasó del 30,2% en 2024 a 25,5% en 2025, evidenciando una reducción del 4,7%, la quinta más grande a nivel nacional.
Con estas cifras, durante el año, más de 86 mil personas lograron salir de esta condición al contar con suficientes ingresos para adquirir una canasta básica de alimentos y servicios.
La clave detrás de este resultado reside en el buen desempeño de los principales sectores productivos de la región, y su capacidad para generar empleo directo. Si bien la economía de la región creció un 1,9% en conjunto, el sector agrícola destacó con un avance del 5,6%. Este dinamismo del agro, sector emblemático de la región, permitió consolidar el liderazgo de productos como el arándano y la palta. Por su parte, el sector manufacturero también registró un avance del 4,8%, impulsado principalmente por la industria procesadora vinculada a la agroexportación.
Al respecto, el economista de REDES, Giacomo Puccio, señaló que este crecimiento ha sido positivo para el bienestar de las familias. “La Libertad ha demostrado que cuando los sectores productivos son dinámicos, se aprecia un impacto en la situación económica de los hogares. El sector agrícola y manufacturero actúan como un vehículo que permite a las familias salir de la vulnerabilidad gracias a un ingreso estable”, sostuvo Puccio.
Sin embargo, a pesar de los resultados positivos, el análisis de REDES advierte que el camino hacia el desarrollo total aún tiene obstáculos. La reactivación de proyectos estratégicos, como la Tercera Etapa de Chavimochic, se presenta como la gran oportunidad para que el crecimiento regional sea aún más robusto en los próximos años, permitiendo así una reducción de la pobreza aún más profunda.
Además, la recuperación de otros sectores productivos que tuvieron un bajo desempeño también contribuiría con una mayor reducción de la pobreza. Es el caso de minería e hidrocarburos, que tuvo una caída del 11,5% durante el año, y construcción, que se redujo en 0,4%.
“Para que la pobreza retroceda de manera sostenida, es fundamental que el entorno productivo ofrezca las condiciones necesarias para continuar creando empleo de calidad, capaz de ofrecer a las personas los recursos necesarios para cubrir sus necesidades básicas”, agregó Puccio.
Radiografía de la pobreza nacional
La pobreza monetaria en el Perú se redujo al 25,7% en 2025, lo que permitió que alrededor de 567 mil personas abandonaran esta condición. De igual manera, la pobreza extrema disminuyó al 4,7%, logrando que más de 250 mil peruanos superaran la situación más crítica de vulnerabilidad, donde los ingresos no alcanzan siquiera para cubrir una alimentación adecuada. Sin embargo, a pesar de la tendencia alentadora, el país todavía se encuentra lejos de los niveles registrados antes de la crisis sanitaria; en 2019, la pobreza afectaba al 20,2% de la población.
Además, Puccio subrayó que la reducción de la pobreza no es uniforme y depende estrictamente del dinamismo económico local. Mientras regiones como Tacna, donde la pobreza se redujo en 6,6%, y Ucayali, donde se redujo en 5,3%, lograron avances significativos gracias a la expansión de sus sectores agropecuario, minero y comercial. En cambio, otras regiones como Tumbes sufrieron un incremento de la pobreza debido a la contracción de la construcción y el agro.
“El Perú ya conoce el camino para transformar su realidad. Entre 2004 y 2019, logramos reducir la pobreza del 58,7% al 20,2%, una mejora que permitió el progreso de 10 millones de personas. El avance se sostuvo en un crecimiento económico sostenido de 6% anual en promedio, y que fue acompañado por políticas sociales estratégicas como Juntos y Pensión 65. El reto ahora es mantener una reducción sostenida de la pobreza, de modo que más familias peruanas puedan salir de esa situación de forma estable y duradera”, concluyó Puccio.