- Un estudiante que no entiende lo que lee difícilmente podrá seguir aprendiendo con autonomía o tomar decisiones informadas.
Los resultados de la Evaluación Nacional de Logros de Aprendizaje (ENLA) 2024, realizada por el Ministerio de Educación, encienden una señal de alerta importante: solo el 27,6% de estudiantes de cuarto de primaria en La Libertad alcanzó un nivel satisfactorio en Lectura, una cifra ligeramente menor al 29% obtenido en 2023. La prueba nos proporciona una fotografía clara de los desafíos que enfrentamos para mejorar la educación de nuestros niños y niñas.
“Esta situación compromete seriamente la equidad y calidad del sistema educativo, y refuerza la necesidad de implementar estrategias pedagógicas más eficaces, acompañamiento docente continuo y políticas sostenidas que prioricen la mejora del rendimiento escolar desde los primeros grados. Ignorar esta brecha es comprometer el desarrollo humano y productivo del país”, subrayó Franco Saito, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES).
En el caso de Matemática, en tanto, hubo una leve mejora: 24,9% de estudiantes logró un nivel adecuado, superando el resultado del año anterior (20,7%). El economista precisó que un estudiante que no entiende lo que lee difícilmente podrá seguir aprendiendo con autonomía o tomar decisiones informadas. Y sin habilidades matemáticas mínimas, se ve restringido incluso en situaciones cotidianas, como la administración de su dinero. Es importante señalar, además, que estos resultados aún se encuentran por debajo de los niveles vistos en 2019.
Actualmente, uno de los principales riesgos que enfrenta el sector educativo en la región es la creciente ola de inseguridad. Recientemente, una institución educativa en Ascope se vio obligada a cerrar sus puertas debido a las amenazas recibidas por su director. Este tipo de situaciones no solo pone en peligro la integridad de los docentes y estudiantes, sino que también interrumpe gravemente el derecho a la educación de cientos de niños y niñas. Es urgente que las autoridades implementen medidas efectivas de protección y garanticen entornos seguros para que las escuelas puedan cumplir con su labor formativa sin miedo ni violencia.
Regiones en crisis y regiones destacadas en educación
Loreto enfrenta una de las situaciones más críticas del país en materia educativa. En 2024, solo el 12,8% de los estudiantes de cuarto de primaria alcanzó un nivel satisfactorio en Lectura, y apenas el 6,3% lo hizo en Matemática. Aunque hubo una ligera mejora en Lectura respecto al año anterior, Loreto sigue siendo la región con el peor desempeño. Esta situación refleja una profunda desigualdad, donde miles de niños y niñas no acceden a una educación de calidad equiparable a otras zonas del país.
La problemática también se extiende a otras regiones amazónicas como Ucayali, San Martín y Madre de Dios, donde solo el 19% de los estudiantes obtuvo resultados satisfactorios en Lectura. Esta realidad exige inversiones más eficientes y adaptadas al contexto, con especial énfasis en la capacitación docente, la mejora de infraestructura y el desarrollo de materiales educativos pertinentes para el entorno rural y amazónico. “No se trata solo de invertir más, sino de invertir mejor”, advirtió Saito.
En contraste, Moquegua y Tacna lideraron nuevamente los resultados en Lectura y Matemática, aunque ambas regiones sufrieron caídas en comparación con 2023. A pesar de estos buenos desempeños, el sistema educativo nacional aún no recupera los niveles prepandemia. Para Saito, la mejora del servicio educativo debe ser una prioridad nacional: sin infraestructura adecuada, docentes preparados y un plan educativo acorde a los desafíos actuales, el país seguirá atrapado en un ciclo de estancamiento que limita el desarrollo de sus futuras generaciones.


