
El candidato a diputado regional N°7 por Alianza para el Progreso (APP), Luis Yupanqui, junto al pastor Jorge Moscol Villegas, habrían infringido la normativa electoral peruana al realizar actividades de proselitismo político dentro de iglesias evangélicas de la ciudad, una práctica prohibida por la legislación vigente que regula la propaganda electoral y la separación entre el ámbito religioso y el político.
Según información recabada, en un evento realizado en varias congregaciones evangélicas de Trujillo, el pastor Jorge Moscol Villegas habría liderado oraciones y bendiciones dirigidas a la candidatura de Luis Yupanqui, manifestando que «Dios ha llamado a este candidato para triunfar en las elecciones». Durante el encuentro, se animó a los feligreses a apoyar la postulación de Yupanqui, lo que configura un presunto caso de proselitismo político en espacios religiosos.
MARCO NORMATIVO QUE PROHÍBE LA PRÁCTICA
La resolución 0078-2018-JNE del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) establece en su artículo 7.8 que está prohibido «el uso o la invocación de temas religiosos de cualquier credo en la propaganda electoral», así como «usar edificios estatales o iglesias para actos de proselitismo o como locales de campaña». Asimismo, la Ley de Libertad Religiosa (N°29635) y su reglamento destacan el principio de laicidad del Estado y la neutralidad de las entidades religiosas en materia política, evitando que estos espacios sean utilizados para fines de promoción partidaria.
Las infracciones a estas normas pueden ser sancionadas con multas que van entre 30 y 100 Unidades Impositivas Tributarias (UIT), según lo dispuesto por el JNE. Aunque la sanción no implica la exclusión del candidato del proceso electoral, representa una violación a la equidad y transparencia que debe regir las campañas políticas.
DECLARACIONES Y COMPROMISOS
En el evento en cuestión, el candidato Luis Yupanqui agradeció a los pastores por su confianza y se comprometió a «trabajar por la unidad y fortalecimiento de la familia y la sociedad». Sin embargo, no hizo mención sobre la legitimidad del acto dentro del ámbito religioso ni sobre el cumplimiento de la normativa electoral.
Este tipo de prácticas ha generado preocupación en sectores de la sociedad civil y en otras iglesias evangélicas de Trujillo, ya que pueden dividir a las comunidades religiosas y desviar su propósito espiritual de servicio y fortalecimiento de valores.
