
La tecnología actúa tras bambalinas para optimizar imagen, sonido e
interactividad en tiempo real.
La inteligencia artificial está cada vez más presente en el día a día de los consumidores, a
menudo de forma imperceptible, pero añadiendo una capa extra de calidad a la experiencia
final del usuario. Según un estudio de 2024 de Bain & Company realizado con consumidores
en Estados Unidos y Europa, solo o el 35% afirma utilizar inteligencia artificial activamente,
aunque muchos ya interactúan con la tecnología sin darse cuenta a través de
recomendaciones, asistentes virtuales y automatizaciones integradas. Atenta a este
movimiento, Samsung ha ampliado la aplicación de IA en su línea más reciente de televisores,
con funciones que operan en segundo plano para mejorar automáticamente el sonido, la
imagen e interactividad, proporcionando una experiencia más inmersiva.
“Al integrar la inteligencia artificial de forma cada vez más sofisticada, Samsung ha construido
un cambio silencioso pero decisivo: la calidad de la experiencia de visualización no está solo en
lo que se ve, sino principalmente en lo que sucede detrás de la pantalla. Este desfase entre el
uso y la percepción marca una nueva fase de la tecnología: la IA deja de ser una funcionalidad
explícita y pasa a actuar como una capa integrada a las experiencias digitales, operando tras
bambalinas en su televisor”, destaca Celso Barros, Head de Visual Display de Samsung en
América Latina.
Funciones como AI Escalador de Imagen 4K y AI Optimization elevan la calidad de las
transmisiones de las pantallas de la marca al analizar el contenido en tiempo real y mejorar
automáticamente la resolución, el contraste y la nitidez, incluso cuando la fuente original no
cuenta con la mejor definición. En contenidos antiguos o transmisiones de menor calidad, por
ejemplo, la IA identifica la necesidad de mejora y realiza este procesamiento de forma
automática. El resultado son imágenes más detalladas, con movimientos más fluidos y mayor
profundidad de campo, especialmente en escenas rápidas.
En cuanto al audio, la inteligencia artificial también actúa de forma precisa en tres frentes:
Adaptive Sound, que analiza el contenido para garantizar claridad, nitidez y equilibrio sonoro
mediante la remasterización de audio impulsada por procesamiento neural; Active Voice
Amplifier (AVA), que optimiza los diálogos en tiempo real, analizando el sonido e
interferencias del ambiente para garantizar la máxima nitidez; y Adaptive Volume, que ajusta
el sonido de la pantalla automáticamente según las preferencias y los hábitos de uso del
espectador.
Otro aspecto destacado es el AI Modo Fútbol , funcionalidad recién lanzada en América Latina
que reconoce automáticamente las transmisiones deportivas y adapta la imagen y el sonido en
tiempo real para priorizar la experiencia del fútbol. En la práctica, el recurso intensifica los
colores del campo, mejora la nitidez de los movimientos rápidos —como pases y disputas por
el balón— y ajusta el audio para resaltar tanto la narración como la atmósfera de la tribuna,
acercando al espectador a la sensación de estar en el estadio.
La experiencia se expande aún más con Vision AI Companion, que añade una nueva capa de
interactividad al contenido. Mediante el uso de inteligencia artificial generativa y conversacional,
la pantalla se convierte en un hub central del hogar y en un asistente integrado a herramientas
como Gemini, Perplexity, Bixby y Copilot. Esta función permite consultar datos, hacer
preguntas, explorar curiosidades y acceder a información directamente en la pantalla,
reduciendo la necesidad de recurrir a otros dispositivos como el smartphone.
Más que un recurso puntual, Vision AI Companion amplía el papel de la televisión en la vida
cotidiana. La tecnología puede aplicarse a diferentes tipos de contenido, ayudando a explicar
referencias en películas, contextualizar personajes en documentos o incluso sugerir recetas y
técnicas en programas culinarios. En este escenario, la pantalla actúa como una capa adicional
de información, expandiendo la experiencia más allá de la simple exhibición.
Otro avance importante es la eficiencia energética. Con el AI Energy Mode, los televisores
utilizan sensores para analizar la iluminación del entorno y ajustar automáticamente el brillo de
la pantalla, escena por escena. El resultado es una experiencia visual equilibrada y confortable,
con una reducción en el consumo de energía, un beneficio que combina la innovación con un
uso más consciente.