
· El alcalde Mario Reyna y jefe policial se reunieron en la Alcaldía
A una semana de su arribo a Trujillo, el jefe de la III Región Policial de La Libertad, Grl. PNP. Ricardo Espinoza Cuestas, se reunió con el alcalde Mario Reyna Rodríguez, coincidiendo en la necesidad de sumar esfuerzos en la lucha contra el crimen, especialmente el sicariato, asesinatos y extorsiones, privilegiando la investigación.
Reyna mostró los resultados y estadísticas que tiene la Gerencia de Seguridad Ciudadana de la Municipalidad Provincial de Trujillo, gracias a la implementación de las estaciones de monitoreo de cámaras de videovigilancia en los territorios vecinales.
También, su preocupación debido a que durante la ejecución del “Mejoramiento del servicio recreativo en el parque n.° 2 de la urb. Libertad”, se habrían suscitado amenazas extorsivas y actos vandálicos contra las instalaciones provisionales de la obra y contra el personal vinculado a su ejecución.
Esto fue denunciado en la Sección de Investigación de Secuestros y Extorsiones del Complejo Policial Cap, PNP Alcides Vigo Hurtado, y el alcalde solicitó disponer las acciones preventivas, de resguardo e investigaciones que correspondan.
Luego de la reunión, el general declaró a periodistas que los planteamientos iniciados ante cada evento que se ha producido han tenido respuesta inmediata. “Ayer hubo una muerte y el sicario está detenido”, enfatizó, agregando que el fallecido es, al parecer, un delincuente. “La delincuencia se sigue enfrentando entre ellos”, añadió.
Precisó que la estrategia que se emplea es tecnológica, de control del territorio y el fortalecimiento de la investigación criminal. Estamos incidiendo en un 80% en el control de territorio, por eso solicitamos que la fuerza armada apoye en esto. Necesitamos tener el control del área de manera permanente, señaló.
Hay operativos continuos y estos no se detendrán. Estamos mapeando a las organizaciones criminales y pronto intervendremos a los cabecillas, manifestó.
El general lamentó que los extorsionadores se escuden en el anonimato gracias a los teléfonos celulares, interviniendo desde el extranjero, por lo que pidió respuestas inmediatas de las operadoras de servicios de telefonía en esta guerra tecnológica.
Estamos viendo el grave problema de la juventud, que se encuentra en gran estado de vulnerabilidad en zonas como El Porvenir, donde hay alta incidencia de delitos y mano de obra barata para involucrar en sicariato. Ese es el gran problema social que tenemos. Los jóvenes tienen la subcultura de querer ser violentos, aseveró.
Hoy tenemos el 105, que está siendo repotenciado, hay cámaras de videovigilancia y estamos haciendo ajustes para mayor eficacia. Implementamos una página web para que la población se comunique y denuncie de manera anónima. Estamos trabajando. Este es un problema que tiene tiempo y es un proceso que cada día mejora.
Tenemos el 20% menos de delitos respecto al año pasado, pero los números no dicen nada, es la percepción de inseguridad la que no ha cambiado, complementó.