#Local

Reyna: la Planta de Tratamiento está dando satisfacciones

·         El MEF otorgará un incentivo económico por cumplimiento de metas.

·         Lixiviados ya no contaminan el suelo ni el medioambiente.

·         Procesa aproximadamente 30 toneladas de compost al mes.

El funcionamiento de la Planta de Tratamiento de Trujillo, desde fines del 2024, está dando gratas satisfacciones, dijo el alcalde provincial Mario Reyna Rodríguez, precisando que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) le otorgó un reconocimiento por el cumplimiento de metas del Tramo III del Programa de Incentivos a la Mejora de la Gestión Municipal, por lo que hará llegar un incentivo económico.

Estas metas están relacionadas con el compromiso 3: Implementación de un sistema integrado de manejo de residuos sólidos. El indicador 3.1 Residuos sólidos municipales dispuestos adecuadamente en una infraestructura de disposición final o celda transitoria; indicador 3.2 Residuos sólidos inorgánicos municipales valorizados; e indicador 3.3: Residuos sólidos orgánicos municipales valorizados.

“Está cerrado el botadero de El Milagro, que generaba mucha contaminación y problemas. Ahora tenemos una planta de tratamiento moderna y eficiente. Ya no se contamina ni el subsuelo ni el aire”, manifestó.

La planta tiene un área de valorización de residuos orgánicos donde los desechos de frutas, verduras y hortalizas de los mercados son transformados en abono a través del compostaje y la lombricultura.

Se reciben un promedio de 4 toneladas de residuos de los mercados y se transforman en compost, Normalmente se procesa un promedio de 30 toneladas al mes.

Todo el material para compost se lleva a un área de cernido para posteriormente envasarlo. “Vamos a empezar a entregar unas mil bolsas de compost procesado a los mejores contribuyentes de nuestra querida ciudad de Trujillo, para sus jardines”, dijo.

Hay una planta de valorización de la materia orgánica aprovechable, donde se realiza el proceso de reciclaje y reaprovechamiento de residuos, así como el compostaje y hay un área de servicio complementario para las asociaciones de recicladores formales que traen residuos inorgánicos, como plástico o aluminio, y en prensa hidráulica se las hace pacas para su mejor comercialización.

El alcalde indicó que en el antiguo botadero esparcían los residuos y basura domiciliaria, pero en la planta esto se cobertura después de su disposición final. Es un proceso de compactación para que luego sea cubierto. Son seis metros de alto de residuos sólidos debidamente compactados y cubiertos. Hay una geomembrana que impide que los lixiviados de la descomposición contaminen los suelos. Esto es debidamente recolectado por tuberías de la celda y mediante un proceso de recirculado se evita que la poza se llene y exceda su límite.

Es un proceso de compactación nivelación enviando un proceso de recirculación ahora sí verdaderamente estamos tratando los residuos y ya no se contamina ni el acuífero ni se contamina el aire que termina envenenando los pulmones de todos los trujillanos.

“Hace poco vino una delegación desde Fukuoka, Japón, para visitar los rellenos sanitarios del Perú y consideraron que el mejor fue el de la ciudad de Trujillo”, acotó.

En la planta de tratamiento el Ministerio del Ambiente invirtió unos 93 millones de soles, beneficiando a más de un millón de habitantes. Se estima que la planta recibirá unos 5,2 millones de m3 de residuos sólidos. Al día ingresan unas mil toneladas de residuos, dando una disposición final segura a los residuos sólidos no aprovechables.

El relleno sanitario está en un terreno de poco más de 67 hectáreas gestionados por la Municipalidad Provincial de Trujillo y ubicado en el centro poblado El Milagro, tiene siete componentes y dos celdas gigantes en las que se almacenarán los residuos sólidos de Trujillo y los distritos de Huanchaco, Moche, Laredo, Florencia de Mora, Salaverry, El Porvenir, La Esperanza y Víctor Larco.

Su puesta en funcionamiento a fines del año 2024 permitió el cierre definitivo del botadero de El Milagro, tras 44 años de funcionamiento.

Tiene una poza de lixiviados con capacidad para 17 mil m3, donde se manejan los líquidos generados por la descomposición natural de los residuos sólidos. Las dos celdas tienen mallas y geomembrana que impiden que haya contaminación en el subsuelo. Están diseñadas para un uso de 15 a 20 años, pero con el programa de segregación se podrá alargar su vida útil. 

Mario Reyna: a Sedalib no le interesa

Ocho puentes a punto de colapsar en

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *