
· Presupuesto Institucional Modificado de S/ 1,124,810.00 ya fue dispuesto.
En la sesión ordinaria de esta semana del Concejo de la Municipalidad Provincial de Trujillo (MPT) se dio a conocer que hay regidores a los que aún lo les han aprobado sus planes de fiscalización y que el presupuesto asignado para este año por ese concepto ya se agotó, por lo que se requiere una ampliación.
Al resumir el proceso presupuestario de enero a agosto de este año para fiscalización, el gerente de Planeamiento y Presupuesto de la MPT, Carlos Arangoitia Capa, indicó que se proyectó en el Presupuesto Institucional de Apertura (PIA) S/ 1,115,830.00, lo que se incrementó en el Presupuesto Institucional Modificado (PIM) a S/ 1,124,810.00.
De esa última cifra se ha certificado S/ 718,980.00 y devengado S/ 463,580.00, lo que implica que administrativamente ya se asignó la cifra proyectada para este año para fiscalización.
Sin embargo, el secretario general de la MPT, Jaime Cusma Iglesias, precisó que aún hay regidores que no han presentado sus Planes de Trabajo de la Actividad de Fiscalización (PTAF), por lo se necesitaría una ampliación presupuestal para poder coberturar a los que han quedado pendientes de atender.
De lo proyectado para este año por concepto de fiscalización, el nivel de avance de ejecución presupuestal es de 41.21% y la mayor parte de los gastos corresponde a la contratación de personal por locación de servicios asignado a la elaboración de los planes de fiscalización.
Al respecto, Luis González Rosell, señaló que los regidores no son especialistas y necesitan de profesionales especializados para que los ayuden a realizar una mejor fiscalización. “Si hubiera situaciones incorrectas en la gestión y no se dan a conocer, después nos pueden responsabilizar por no fiscalizar”, dijo.
Después de escuchar la exposición e intervenciones, el alcalde provincial Mario Reyna adelantó que convocará a una próxima sesión para que se exponga específicamente lo relacionado a la contratación de locadores para esta finalidad.
En la sesión también se dio a conocer que había algunos planes que estaban siendo redundantes y que no se estaban aplicando tamices al momento de aprobarlos en las áreas ediles correspondientes.
Por eso manifesté que se debería tener un plan general de fiscalización, pero cada regidor ha ido presentando de manera individual sus planes y el presupuesto se agotó. Era necesario un trabajo planificado y orgánico, recalcó el burgomaestre.